Recolectamos calzado usado, lo limpiamos y reparamos con cariño, y lo entregamos a mujeres que lo necesitan, en la estación del año en que realmente sirve.
Esa es la realidad para muchas mujeres en Chile. Diversos estudios sobre pobreza y vestuario señalan que muchas mujeres de bajos recursos cuentan con un único par de botas o botines, que usan en verano e invierno por igual. En un país de estaciones tan marcadas como Chile, eso tiene consecuencias concretas.
Pies recalentados y con hongos en verano; fríos y húmedos en invierno. Un calzado inadecuado para la estación termina pasando la cuenta al cuerpo.
Un calzado gastado o fuera de estación afecta cómo una mujer se ve a sí misma y cómo se presenta ante el mundo.
Buscar trabajo, asistir a una entrevista o simplemente caminar con comodidad se vuelve más difícil sin un calzado digno.
La falta de un bien tan básico refuerza el círculo de la pobreza: limita oportunidades laborales, sociales y personales.
de botas o botines usan muchas mujeres de bajos recursos durante todo el año
muy marcadas en Chile exigen calzado distinto para el verano y el invierno
de recolección, reparación y distribución, en verano y en invierno
red de voluntarias y voluntarios en la Región Metropolitana y la Quinta Región
Cada par de zapatos donado pasa por las manos de nuestra red de voluntarias y voluntarios antes de llegar a quien lo necesita. Nada se entrega tal como llega: todo se limpia, se repara y se prepara con cuidado.
Recibimos calzado de mujer usado en buen estado a través de campañas territoriales y voluntarios de recolección.
Cada par se higieniza y limpia a fondo, para que llegue a su nueva dueña como se merece. Contamos con productos y herramientas adecuadas para limpiar sin dañar.
Arreglamos suelas, tapillas, cierres y costuras. Un pequeño arreglo puede sumar años de vida útil.
Entregamos el calzado a mujeres que lo necesitan, en la temporada correcta y junto a organizaciones locales.
En Chile el verano y el invierno son mundos distintos. Por eso recolectamos con meses de anticipación, para que cada mujer reciba su calzado justo cuando empieza la temporada.

Sandalias, bailarinas, zapatillas livianas y zapatos abiertos, listos para los meses más calurosos del año.

Botas, botines y zapatos cerrados e impermeables, reparados y lustrados para enfrentar el frío y la lluvia.
Donar es muy simple. Revisa qué recibimos y coordina la entrega en el punto más cercano.
Nuestra red de voluntarias recibe donaciones en dos regiones. Escríbenos y te indicamos el punto más cercano.
Somos una red de voluntarias y voluntarios de la Región Metropolitana y la Quinta Región que dedica su tiempo y sus manos a que cada par de zapatos llegue en las mejores condiciones posibles.
No necesitas experiencia: solo ganas de ayudar. Puedes sumarte en la etapa que más te acomode.
¿Quieres donar calzado, sumarte como voluntaria o voluntario, o proponernos un punto de recolección? Escríbenos por cualquiera de estos canales y te responderemos a la brevedad.